Habitar lo cotidiano, cambió la forma en la que vivo.

No fue algo que decidí de un día para otro, fue algo que llegó suave, casi sin darme cuenta — cuando me convertí en madre y el tiempo de repente tuvo otra textura. Más lento en algunos momentos, más fugaz en otros y en esa nueva forma de vivir descubrí algo que no esperaba:

Que quedarse también era una forma de avanzar.

Que el café que se enfriaba mientras atendía a mi bebé no era tiempo perdido — era exactamente el tiempo que necesitaba para mí, que un atardecer mirado despacio, hasta el final, llenaba algo por dentro que la prisa nunca alcanzaba a tocar.

Empecé a notar más, a quedarme más, a buscar esos momentos pequeños que siempre habían estado ahí — esperando a ser vistos.

Y cuando empecé a escribirlos, se quedaron.

Documentar lo cotidiano no llego a mi vida como una solución a algo, llegó como un lugar donde guardar lo que no quería olvidar, una práctica para entrenar la mirada hacia lo simple, hacia lo que ya está, hacia la vida mientras pasa.

Eso es lo que Pausa Abierta quiere ser para ti también.

María Romero Díaz, fundadora y directora creativa.